Vía Natural

sábado, 28 de septiembre de 2013

Albahaca

Ocimum basilicum L. (Labiadas).
OTROS NOMBRES COMUNES: Hierba real, basílica, albahaga.
Partes de la planta de uso médico: toda la hierba (sin la raíz).
Denominación farmacológica: hierba = Herba Basilici, el aceite esencial obtenido de la hierba = Oleum Basilici.

DESCRIPCIÓN DE LA PLANTA: Esta planta anual es herbácea, de ramificación muy espesa y alcanza una altura de hasta 50 cm. Las hojas largamente pecioladas son ovuladas y de borde entero o ligeramente dentado. Las flores, dispuestas en una cima de ocho radios, pueden ser de color blanco, rosa o púrpura.

ORIGEN Y CULTIVO: Es originaria probablemente de la India, pero desde allí se extendió con gran rapidez. No vive en estado silvestre al norte de los Alpes, encontrándosela sólo cultivada en huertos. Se la puede tener incluso en una habitación o en un balcón, y quisiera destacar que esta planta medicinal es también una de las mejores hierbas aromáticas que existen. En los huertos la siembra puede hacerse hacia mediados de mayo, siendo la distancia entre surcos de 20 a 30 cm. Ya que se trata de una especie que necesita luz para germinar, las semillas deben quedar poco cubiertas de tierra. Al cabo de 10 ó 14 días (según el calor que haga) brota la sementera. Hay que procurar entonces ir eliminando las malas hierbas. Evidentemente es necesario hacer las labores de cavado y riego. Puesto que esta especie es muy sensible al frío, el agua utilizada debe proceder de un remanso. Si se quiere cultivar la hierba en maceta hay que usar tierra arenosa arcillosa y mezclar un poco de abono mineral (por cada maceta, 1 1/2 dedal lleno). Protegida contra el viento en el balcón o bien situada en el alféizar de una ventana, esta especie crece en perfectas condiciones. Para fines medicinales se recolecta la hierba cuando está en flor y para fines culinarios en cualquier época, tanto en invierno como en verano.

Sustancias activas: Los responsables de sus propiedades son en primer lugar el aceite esencial y los taninos. Pero también otros componentes, por ejemplo un glicósido y una sa-ponina, contribuyen a los efectos que causa. Acción curativa y uso: Contra la flatulencia y la dispepsia suele prescribirse un té de al-bahaca. Otras alteraciones que combate son la falta de apetito, la intranquilidad y el insomnio.

MODO DE PREPARAR EL TÉ DE ALBAHACA:
Se vierte 1/4 de litro de agua hirviendo sobre 1 ó 2 cucharaditas llenas de la hierba, se deja reposar durante 10 ó 15 minutos, se cuela y cuando haga falta se bebe una taza sin endulzar. Quien siga una cura para el estómago o el intestino (especialmente en el caso de flatulencia crónica) debe beber 2 tazas al día, hacer al cabo de 8 días una pausa de 14 días y a continuación seguir bebiéndolo durante otros 8 días.

Empleo como condimento: Las hierbas medicinales que favorecen el proceso digestivo suelen ser también condimentos sanos y muy apreciados si el olor y gusto son agradables. Esto se cumple de modo muy especial con la albahaca. Se la aprecia desde la antigüedad como componente de los ramillos de hierbas para sopas y como condimento digestivo en las comidas grasas. Contribuye al ahorro de sal en la cocina dietética. Resulta especialmente adecuada, junto con el romero y la salvia, para el pescado cocido o asado. Se consideran platos exquisitos las ensaladas frescas aderezadas con albahaca, los quesos blandos preparados con ella y todas las sopas de verdura a las que poco antes de servir se les añaden (muy picadas) sus hojas. Merece la pena experimentar con esta hierba culinaria.

La albahaca como remedio casero: Se la emplea en la medicina popular principalmente como remedio contra el dolor de estómago, para combatir la falta de apetito, con flatulen-cias y,en caso de estreñimiento. Su empleo en las enfermedades de los órganos urinarios es reducido, aunque se utiliza como gargarismo en las inflamaciones de garganta y como aposito para las heridas supurantes o mal cicatrizadas.

Efectos secundarios: No son de temer.

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