Vía Natural

miércoles, 18 de septiembre de 2013

Achicoria



Cichorium intybus L. (Compuestas).
OTROS NOMBRES COMUNES:  Chicoria, amargón, almirón.

Partes de la planta de uso médico: la hierba y las raíces.

Denominación farmacológica: Achicoria = Herba Cichoríi, raíz de achicoria = Radix Ci-choríi.




DESCRIPCIÓN DE LA PLANTA: Si hay alguna planta a la que el apelativo de silvestre mejor le cuadre es sin duda a la achicoria. Se fija al suelo mediante una larga raíz cilindrica de la que se desarrolla un tallo que alcanza una altura superior a 1 m. Es hueco, de sección cuadrada, piloso, doblado en diversas direcciones y ramificado. Las hojas inferiores se dividen mientras que al ir ascendiendo por el tallo van haciéndose más sencillas y lanceoladas. Toda la planta posee un líquido lechoso amargo. Muy atractivas son las flores azules, que en ocasiones pueden ser de color rosa o blanco. Se disponen aisladas o agrupadas en número escaso, en las axilas de las hojas, se abren solamente cuando brilla el sol y se marchitan rápidamente, aunque son sustituidas de inmediato por otras nuevas, época de floración: De julio hasta septiembre, presencia: La achicoria no es rara. Para prosperar necesita un suelo algo arcilloso. Se la encuentra en el borde de los caminos, entre matorrales, en barbechos y terrenos baldíos, en linderos y descampados, recolección y preparación: La hierba en flor hay que recolectarla en julio, secándola a continuación al aire, con rapidez. Las raíces se desentierran a finales del otoño, se las lava bien para quitar la tierra que lleven encima, se las parte por la mitad y se las deja en un lugar ventilado.

Sustancias activas: Junto a muchos otros componentes, también responsables de las propiedades de la planta, las principales sustancias son los principios amargos, el tanino y la colina.

Acción curativa y uso: Debido a sus componentes, la achicoria es un tónico amargo que se utiliza contra la falta de apetito, las alteraciones en el flujo biliar y los trastornos hepáticos, juntamente con otras plantas medicinales. Estas infusiones influyen favorablemente, y llegan a curar numerosas dolencias cuya causa es una alteración metabólica, tales como, por ejemplo, flatulencia, dolores de vientre, falta de apetito, sensación de plenitud y dolores de cabeza. Pero también el té de achicoria sola tiene sus adeptos.

MODO DE PREPARAR EL TÉ DE ACHICORIA:
Se añade una cucharadita de la raíz o de la hierba (o una mezcla de ambas: Rad. Cichoriae cum herba) a 1/4 litro de agua fría, se calienta hasta la ebullición y se deja cocer por espacio de 2 a 3 minutos. Se cuela a continuación. La dosis correcta son de 2 a 3 tazas diarias. Consejo particular; Creo que el efecto que causa la achicoria es idéntico al del taraxa-cón, por lo cual recomiendo una mezcla de ambas plantas medicinales. Con algo de menta piperita se obtiene un té muy indicado para las curas de primavera y de verano. Existe la posibilidad de que mejore también las dolencias reumáticas y que intensifique la actividad de las grandes glándulas (el hígado y los ríñones), o sea, que proporcione bienestar.

MODO DE PREPARAR LA MEZCLA: Achicoria con su raíz
(Herba Cichoriae cum radice)                    20,0
Taraxacón con la raíz
(Herba Taraxaci cum radice)                      20,0
Menta piperita (Folia Menthae piperitae)   10,0 

Se añaden dos cucharaditas de esta mezcla a 1/4 litro de agua fría, se calienta hasta que rompa a hervir y se cuela. Para la cura hay que beber una taza entre 1 y 2 veces diarias por espacio de 3 a 6 semanas. Si se quiere endulzar hay que hacerlo con un edulcorante. Creo que el azúcar no es conveniente. De todas maneras es mejor sin endulzar. La achicoria como remedio casero: Para empezar reproduciré un informe sobre la acción curativa de esta planta, que data del año 1577. J. Bock escribe: «se empapa en agua un manojo de achicoria y se bebe el líquido/ esto facilita la bilis y hace eliminar las mucosida-des con las heces... Una decocción preparada con la hierba y la raíz y vino o agua / y bebido caliente / despeja el hígado y el bazo / es útil al comienzo de la hidropesía y la caquexia. Tolera también el aguardiente/ y es muy bueno para el dolor de estómago/ para las fiebres / y la debilidad del corazón... así como para la podagra...» ¿No resulta, pues, sorprendente cuántas de esas cosas hemos de considerar hoy día como acertadas? Todo ello fue confirmado por Sebastian Kneipp y continuado en la medicina popular, en donde la achicoria ocupa un lugar preponderante como remedio contra los trastornos gástricos, biliares y hepáticos. Se la emplea también frecuentemente contra las impurezas de la piel. Se bebe el té, se la usa para lavar y se preparan con ella apositos húmedos, con éxito. Efectos secundarios: No son de temer.



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